La evolución del poeta

La evolución del poeta

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Busco inspiración en el interior de mi cuerpo, en mis entrañas (santuario de mariposas cráneo), en mis hemisferios, en las partes del cerebro que yacen oxidadas e inservibles, engranes desdentados que no logran echar a andar la maquinaria palpitante, la oscuridad vasta de ausencia domina el territorio que va desde mi estómago hasta el alma y pasa por cada uno de los chacras que giran al contrario de las manecillas del reloj.

La medicina está funcionando, ya no escuchó aquellas terribles voces (por lo menos el volumen se les bajó), los antipsicóticos me ayudan pero me quitan algo de ideas y perspicacia, salgo a caminar de madrugada en busca de las musas adecuadas para escribir un poema de amor, sin darme cuenta camino en dirección a la luna, aullándole mis males de amor en un  intento de generar lástima, quizá así pueda volver a escribir cosas diversas a los horrores que me visitan en las noches de insomnio, tú, mi amada ignorante de mis tormentos,  de mis ganas de tenerte, de mis creencias cárnicas, de mis deseos perversos, sólo te paseas con tu actitud de diosa interesante y soberbia, o quizá sea la famosa inocencia que no conozco en persona y ya pasó de moda según los nuevos criterios.

Lloro como un loco hasta secarme como un fruto caído de su árbol, al cabo de unos minutos, gusanos invitan a otros bichos rastreros a comer de mi cuerpo casi podrido, carroñeros de mis versos, comen las pocas palabras que se me ocurrieron en tu honor, envenenados no se llegan más allá de un par de metros y caen muertos por envenenamiento, una trampa que me dio la evolución del poeta, letras de cianuro, prosas de cicuta y amoríos de algodón.

Llegué hasta la frontera de mis sentidos, alterado por mandrágoras exquisitamente tóxicas, y nada, no encontré ni una musa perdida, ni una bruja, ni una pista de sanación, me devuelvo a mi choza algo decepcionado, con un folio en blanco y un portaminas sin emplear, lo bueno de esto es que el frío de las heladas nocturnas me hizo olvidar de que existes.[/vc_column_text][vc_empty_space height=”40px”][vc_column_text]

Texto por Juan.José Rodríguez Favila A.K.A Ppmuerte

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Juan José Rodríguez Favila

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