“Profoundly Superficial” es un libro que reúne valiosos instantes de las distintas etapas de la carrera del cinefotógrafo mexicano León Chiprout, durante las últimas tres décadas se ha encontrado mutando la mirada y el reflejo de su obra en un constante flujo de imagen y movimiento. Tuvimos la oportunidad de entrevistarlo acerca de su libro, a través de esta plática buscamos conocer un poco de sus procesos, metodologías e impresiones en el arte de la fotografía la cual ha complementado con la meditación, el sonido y treinta años de contemplar, capturar y manipular la imagen. 

Un artista que para concebir este primer libro dio una mirada a su interior ingresando por los conductos de la percepción para conocer su propia visión. 

Entiendo que tu formación profesional es de músico, y la fotografía llegó como una causalidad que se terminó transformando en tu ambiente protagónico, tu mundo. ¿Nos puedes platicar de esta transición de sonidos a imágenes?

R: Yo ya sabía que iba a ser músico desde que agarré una guitarra y un piano como a los 10/11 e hice la carrera, años después decidí estudiar otra carrera de back-up a la música, tu sabes, la música es una carrera muy difícil, y siempre me interesó la imagen, mi papá fue diseñador de modas y un gran dibujante y pensé que la fotografía podía ser algo interesante, además siempre he creído que muchos músicos disfrutamos de la fotografía y el cine y viceversa, disciplinas que desde mi percepción se llevan muy bien. Cuando comencé con mis estudios de foto y cinefotografía me enamoré de ello profundamente, y así fue que en el 98 decidí dejar de dedicarme a la música profesionalmente y dedicarme el mayor tiempo a la foto fija y foto en cine, fue una gran transición para profesionalizarme en la cinefotografía.  

¿Existe alguna relación en tu forma de ver y en tu forma de escuchar?, es decir ¿tu percepción musical complementa tu sensibilidad visual? 

R: Nunca me lo habían planteado, pero ahora que lo dices, sí hay una mirada y una escucha similares, me interesa mucho el impacto directo del sonido y de las imágenes, pero también me gustan mucho la música e imágenes que tienen un tono etéreo, yo le diría meditativo, que es donde se ha dirigido mi interés los últimos años, y definitivamente sí hay una relación entre sonido e imagen y esa percepción contemplativa que he desarrollado.   

Entiendo que “Profoundly Superficial” reúne una selección de distintas etapas de toda tu carrera, ¿Cómo fue la concepción del libro, en que momento te diste cuenta que necesitabas crear esta retrospectiva de tu obra personal, la cual se aleja de tu trabajo comercial ?

R: Hace un par de años dije; no puedo quedarme como un cinefotógrafo comercial, tengo que hacer algo que presenté mi mirada, mi inclinación personal hacia el arte, hacia la imagen, y fue como hacer corte de caja, y dije vamos a meternos a los archivos y estuve en ellos tres cuatro meses y quería ver si podía sacar de allí una narrativa que expresará mi voz, mi visión en la imagen y del mundo en general, y bueno, surgió muy buen material de todos los ámbitos en los que he estado involucrado, y pude lograr una narrativa, o más que una narrativa una visión personal que se alimenta de diferentes raíces o disciplinas relacionadas con la imagen. 

¿Cómo fue el proceso de selección en un archivo de más de 30 años?, ¿ya habías realizado una mirada a tu interior así de exhaustiva?

R; No jamás, pero imagínate tengo miles de negativos, miles de fotos impresas de los que se perdieron los negativos, cientos de archivos digitales, fue una gran aventura y fue muy nostálgico por momentos, me pasé varios meses en ello y fue muy gratificante y muy sorpresivo encontrar material que en ese momento jamás hubiera pensado en incluir en un libro, que al paso del años tomó una relevancia interesante, fue muy excitante por lo que encontré y muy nostálgico por recordar el pasado.    

Dentro del tema de lo analógico y digital, tienes piezas en ambos escenarios, por lo cual deduzco que no estás peleado con ninguno de ellos. ¿Cuales son tus experiencias en las transiciones del metabolismo tecnológico? 

R: No para nada estoy peleado con ninguna de ellas, aunque no utilizo película y me encanta mucho lo digital y me siento muy cómodo con ello, hice 15 años como profesional utilizando pura película tanto en fotografía de cine como en foto fija, tengo mucha experiencia en el mundo analógico, y bueno no lo extraño, me parecía un ritual fascinante ver las hojas de contacto, revelar el material, pero lo digital también tiene sus bondades y ventajas, y estoy satisfecho con ello, por ahora no tengo intenciones de experimentar con lo analógico pero seguro mas adelante lo haré. 

La transición fue un poco atropellada, porque las cámaras digitales de cine tanto de foto fija no eran las que tenemos ahorita, y el photoshop no funcionaba igual que ahora, y los programas como lightroom no existían o al menos no lo recuerdo, no estábamos tan familiarizados con los softwares de edición para manejar las imágenes digitales tanto de cine como de foto fija,  por ejemplo yo no sabía usar photoshop, entonces la transacción en poder balancear, tomar imágenes bien expuestas, bien resueltas técnicamente y después post producirlas y editarlas  en photoshop, lightroom o en lo que sea fue una transición pesada, fue una curva de aprendizaje, tomó tiempo poder sentirme cómodo en el ambiente digital, fueron algunos meses sino es que años el poder sentirme satisfecho con las plataformas de edición y con las cámaras digitales.           

¿Me puedes compartir un poco sobre tus definiciones y conclusiones sobre expresión y percepción ?

R: La expresión es presentar tus valores fundamentales en el medio que sea, en este caso la fotografía, pero desde la tripa, y percepción es lo que los cinco sentidos como los conocemos o los seis sentidos como los conocé el budismo —la mente como el sexto sentido— reconocer todo lo que recibes, todos los impulsos del ambiente que nos rodea, esos impulsos que entran por nuestros sentidos y todo lo que entra por ellos es lo que yo considero percepción. 

“Profoundly Superficial” es una publicación independiente limitada a 600 piezas, cuéntanos cómo fue que decidiste aventurarte a la misión de materializar este bello libro por tu cuenta.

R: Fue titánica, porque al igual que la transición de analógico a digital me lo aventé solo, tuve un grupo de gente muy talentoso, dos diseñadores, una curadora un ascensor, pero al final es un auto-publicación, no tuve un editor, yo fui el editor y sí fue un gran esfuerzo por la curva del aprendizaje, todo ha sido nuevo y está siendo nuevo con respecto a libro, el marketing, la compilación, la edición la curaduría, el diseño, tratar con la imprenta en España, la transportación, la selección de papel, son dos años y medio de trabajo sin parar donde todo fue nuevo para mí, sí fue titánico, a veces muy frustrante y la mayoría de las ocasiones muy gratificante y ahora que el libro ya está circulando en librerías, que ya nació el bebe, ahora sí puedo decir que es una satisfacción gitanesca que nunca imaginé, lo volvería hacer muchas veces más, ya con la experiencia que adquirí de haberlo hecho, me siento muy cómodo para hacer mi próximo libro que ya tengo muy avanzado. 

¿Qué tanto tiempo le dedicas a tu obra personal?  sabemos que el trabajo siempre es demandante y que es el que paga las cuentas, a diferencia de la labor artística, sin embargo, es esta la que nos satisface más.  

R: La verdad es que muy poco, (risas), le dedicaba muy poco, aunque siempre hacía mi trabajo personal estaba muy metido en el área comercial, por eso este libro está compuesto de muchos ámbitos tanto personales como impersonales, ahora sí te puedo decir que estoy muy involucrado en mi obra, estoy al 90% en mi trabajo personal con la preparación del segundo libro, solo hago trabajo comercial para vivir y de alguna manera mantener los proyectos, pero al fin estoy mucho más metido en mi narrativa.  

¿En que te encuentras trabajando actualmente? ¿Qué proyectos se vienen y cuáles se están gestando?

R: Este libro que estoy preparando lo fotografié durante la pandemia, se trata de fotos de pantalla de gente en sesiones de mediación alrededor de 14 países, yo dirijo grupos de meditación y son fotos de los participantes, desde la semana uno de la pandemia, un grupo de gente tratando de atravesar las barreras del tiempo y el espacio para poder practicar la meditación budista. 

Me podrías platicar más sobre esta relación entre la meditación y tu trabajo con la imagen 

R: Llevo 25 años practicando la meditación, facilitando grupos y enseñando todo este asunto de la meditación budista, y claro, empecé con la fotografía mucho antes que en esto, pero con la práctica meditativa mi mirada ha ido cambiando del impacto que crean las imágenes a una sustancia más contemplativa, con más subtexto, con un contenido que no es tan evidente ni tan aparente como en los primeros años de mi trabajo, al ir meditando a lo largo del los años mi mirada se volvió más contemplativa, y creo que ha madurado, si vez en el libro hay algunas fotos de paisajes etéreos, canchas de volleyball o de tenis, ambientes naturales, unos helechos o unos edificios, todo eso es para mi es más contemplativo, más hipnótico y es mi última etapa en el libro y tiene un gran relación con mi trabajo en la meditación.    

Hablando de archivo ¿Cuál es tu opinión de los sistemas de streaming y que el formato esté perdiendo su corporeidad (comercialmente), llámese, foto, dvd, libro o disco?

R: En el mainstream, digamos en el público en general sí se ha perdido esta corporeidad como le dices, pero yo creo que en libros de fotos hay mucha movida al igual que en los viniles, de la fotografía impresa, del cine proyectado en 35 Mm., yo creo que todo va adquiriendo su culto, y las obras físicas llegaron para quedarse y posiblemente van a seguir sobreviviendo pero de forma más selectiva, habrá gente que no los va a soltar, y sí ahora vemos miles de fotos en instagram con fotógrafos muy talentoso allí y claro que seguirá creciendo, pero es cierto que el formato físico segura activo, es como decir que ahora que utilizamos zoom acabará con las reuniones presenciales, eso no sucederá, pero sé se va creando un mix de las posibilidades, se va formando un híbrido y me parece que así será con los formatos físicos y que siempre tendrán su lugar.