En agosto de 1997 se publicó el número que la revista Generación dedicó a la mítica “Beat Generation” (número 14), recién había fallecido el poeta Allen Ginsberg y también por esas fechas conocí al escritor Juvenal Acosta, quien radica desde hace muchos años en la ciudad de Berkeley, California, y mantiene una profunda amistad con el poeta, editor y librero Lawrence Ferlinghetti. Estas circunstancias detonaron la propuesta de dedicar un número especial a esa cofradía de poetas irredentos que desafiaron al American way of life de una sociedad norteamericana anquilosada, puritana, tan racista y violenta como lo es también ahora. Esta “Beat Generation” abanderó posturas políticamente incorrectas como las libertades sexuales, la despenalización de las drogas, la rebeldía ante los gobiernos conservadores, autoritarios y las élites intelectuales, entre muchas otras apuestas humanistas que fueron inspiración para el posterior movimiento hippie, enarbolando consignas como “Haz el amor y no la guerra” y “Prohibido prohibir”. Más allá de la simple nostalgia ante un movimiento que pareciera ingenuo ante la vorágine de nuestros días, consideramos que la filosofía y la potencia transgresora de la obra de la Beat Generation siguen vigentes en tiempos confusos y pusilánimes. 

Otro autor que se sumó de una manera desinteresada en ayudarnos a armar el mencionado número de la revista fue el también poeta, editor y traductor José Vicente Anaya, quien lamentablemente murió en este fatídico 2020. José Vicente compiló el libro “Los poetas que cayeron del cielo” en el que selecciona y traduce una amplia gama de poetas que él considera Beats, entre los que incluye la presencia de una docena de mujeres que enriquecen el panorama de esta pléyade de autores de intensidades insospechadas y transgresoras. De ahí que, como un mínimo homenaje, le hayamos dedicado este libro al autor de “Hikuri”. 

Es importante mencionar que como consecuencia de la publicación de ese emblemático número de la “Beat Generation”, recibimos una breve misiva de agradecimiento en la que se lee: “A Generación… Gracias!”, acompañando el dibujo un rostro sonriente y la firma Ferlinghetti. A partir de entonces mantuvimos una muy alivianada correspondencia, hasta que Juvenal Acosta me informó que el mismísimo Ferlinghetti quería venir a México y que sí yo podría organizarle algunas presentaciones, obviamente nos comprometimos a ser sus guías durante esta visita ocurrida en el 2002. Lo primero que me pidió el fundador de la librería “City Lights” fue “no me lleves a un hotel para gringos”, refiriéndose a uno de esas cadenas ostentosas, finalmente se quedó en el bello Hotel de Cortés”, (ahora convertido en un museo) que fue motivo de un poema del mismo nombre:  

Hotel de Cortés

En el hotel de Cortés no todo está perdido

mientras exista

un loro en el patio 

y una fuente en medio 

con mazos de flores 

y gente que desayuna 

como si no pasara nada

 Durante aquel alucinante viaje, Ferlinghetti intervino una de las paredes de nuestra oficina en la Casa del Poeta Ramón López Velarde con una pintura en defensa de las mujeres, hizo una presentación blasfema en el cabaret Bombay, uno de los lugares que visitaron los poetas beats durante algunas de sus visitas a México, pero también hizo otra lectura más formal en el Palacio de Bellas Artes, en donde no nos permitieron dar un coctel por temor a una borrachera al estilo Jack Kerouac. Lo más trascendente de este viaje, además de compartir una fraterna amistad, fue la invitación que nos hizo el poeta para que nosotros tradujéramos y publicáramos su libro “La Noche Mexicana” en México. Este diario poético se publicó originalmente en inglés en 1962 (New Directions Books) pero paradógicamente nunca se tradujo al español a pesar de estar dedicado a México. En el año 2003 se publicó “La Noche Mexicana” traducida por Sergio Santiago Madariaga y Francisco Oyarzábal (quien se convirtió en el traductor oficial y etílico de la revista Generación) y en 2012 se realizó una reimpresión de la cual aun queda una docena de ejemplares. Hubo una enmezcalada presentación en la ciudad de Oaxaca y en el 2004 como correspondencia yo fui invitado a la ciudad de San Francisco, California, por los poetas Neeli Cherkovski (biógrafo de Charles Bukowski y también un muy querido amigo de la revista Generación) y Lawrence Ferlinghetti, quien me hizo un recorrido personalizado por su librería “City lights” y el café “Trieste”. Obviamente para mi fue una epifanía beat.

En el año 2004 nuestro querido gurú contracultural José Agustín escribió el texto “Los Beat y la Noche Mexicana” que se publicó inicialmente en las “Memorias del Primer Congreso de Contracultura” y, posteriormente, en la antología “La Cresta de la Ola” en 2009. En este textículo José Agustín hace un recuento muy antisolemne y beatniano en torno a esta pléyade de escritores insurrectos y atascados, para concluir precisamente con una muy generosa reseña del libro “La Noche Mexicana” publicado por Generación. En la presente antología no sólo se reúnen algunos textos aparecidos en la mencionada edición Beat de la revista, sino que también hay otras traducciones y artículos que se publicaron en el número que dedicamos en el 2005 a la emblemática revista sesentera “El Corno Emplumado”, que dirigieron los poetas Sergio Mondragón y Margaret Randall. Cabe mencionar que en “El Corno Emplumado” se publicaron por primera vez en México a varios poetas Beats. Lamentablemente fue censurada por el gobierno del genocida Gustavo Díaz Ordaz en 1968. Este número fue posible gracias a la colaboración de Nikolenka Beltrán y Anne Mette, quienes realizaron un muy bien informado documental sobre esta publicación, pero quedaron fuera muchos textos e ilustraciones que nos compartieron. 

Otro número de la revista que se agotó rapidísimo fue “Contracultura Gabacha Now” (número 79 y publicado en 2009), de donde se seleccionaron algunos textos, en particular el que le da punto final a este libro; se trata de una entrevista que le hice a José Vicente Anaya a partir del concepto contracultura y su vigencia, en esta conversación explica el por qué de su fascinación por los poetas Beats. 

En este libro conmemorativo por los 32 años de la necia revista Generación es evidente que faltan muchos autores y perspectivas del fenómeno Beat, pero intentamos abordar de la manera más lúdica y propositiva el tema, se habla por ejemplo de la música de los Beats a cargo de Benjamín Anaya, los Beats en España, texto del poeta de Punta Umbría, Uberto Stabile y el por qué Charles Bukowski siempre se negó a ser considerado Beat a pesar de sus coincidencias temporales y contraculturales, por el periodista Jorge Caballero. 

Finalmente es muy importante mencionar la colaboración del pintor Jesús Iglesias que hace una detallada aproximación a todos estos personajes que nutrieron la alucinante leyenda de la Beat Generation a través de sus retratos y viñetas. Reiteramos que la publicación de esta antología pretende refrendar para las nuevas generaciones la vigencia del espíritu Beat, desafiándolas como dijera Lawrence Ferlinghetti en una entrevista con Juvenal Acosta: “Se necesita que un joven salvaje venga y derrumbe de nuevo las paredes como lo hizo Allen Ginsberg. Un nuevo juego se iniciará y todo mundo va a decir, ¡Dios mío! (como dijeron cuando el “Aullido” se publicó por primera vez) ¡Dios mío! ¡Todo esto es lo que estaba esperando que alguien lo dijera! El terreno está completamente abierto”. 

Un agradecimiento a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y la Pulquería Los Insurgentes y a su propietario Alan Ureña por su generosa contribución para hacer posible la publicación de este libro en tiempo de pandemia.