Texto seleccionado en la convocatoria "Octubre de terror"

Ilustración: La noche del aguacero – Juan Andrés Herrera

Enciendo la radio
Las gotas grandes y redondas golpean la ventana
La voz anciana y ronca transmite la señal mientras susurra 

“Una casa tiene cuatro patas gordas

La almohada atrapa las lágrimas el sudor y los mocos

los evapora”

Cambio de emisora
La voz en la radio suspira

“Una casa tiene cuatro esquinas

cada punto es más oscuro que el anterior

y cada mugre es un colador de gritos”

¿Y esta mierda fue que se dañó?
Le doy dos golpecitos
La voz continúa

“Una casa son las canas encontradas en la sopa

y las callosidades en el alma

Una casa es un castillo de arena

rodeado de vidrios puntiagudos y chillidos

Una casa es una astilla enterrada en la planta de los pies 

sucia y maltrecha

El faro ilumina 

la trocha lunar para llegar a ella”

La radio se funde y le sale humo
El bombillo de la cocina se estalla
Oscuridad
Lo que me faltaba

*

La voz ronca se acerca la escucho respirar
Parece que estuviera en la cocina

“Las paredes tienen manchas de humedad y me hablan con voz vidriosa

Tienen la boca llena de uñas y la lengua enredada en alambre de púas

La casa despierta con tufo y los ojos hinchados de tanto llorar 

Las esquinas llevan el maquillaje corrido 

y las goteras moldean su cuerpo de poroso cemento y mármol frío” 

¿Hay alguien ahí?
Camino hacia la sala
Una voz pequeña asustada y aguda parece atrapada en las cortinas
Me responde 

“Hecha humo por las brasas en el sótano 

Le rechinan los dientes y se ríe a escondidas de la visita

Me acaricia con sus manos carrasposas con olor a cloro a cebolla

Se tapa lo oídos para escapar del hedor

Se corta las uñas mientras escucha llover 

Cuando no puede dormir el fuego de la cama se le pega a la piel

Empieza a rasgar buscando el tesoro en la carne burbujeante 

Rasga en la almohada 

para poder soñar 

Rasga las escamas 

para poder nadar”

Percibo alguien sentado en el sofá está oscuro y no puedo ver nada
Me dice

“Tranquila mijita ya pasará”

Pero la voz ronca y espesa empieza a gritar

Mi casa de vidrio se derrite de a pocos con este aguacero

Entran las pezuñas y el aliento fétido a la cama 

fuman con consuelo 

¡Me miran fijamente pero solo veo dos puntos rojos!

¿Qué miran los pirobos? ¡No me jodan! 
Todo es mental todo es mental
Respiro profundo y caigo al piso 
¡Ayuda! ¡¿Quién está ahí?!
¡Jueputa!

“Esta casa se pudre desde el corazón de quien la habita

Se pudre con la leche cortada en la nevera 

y con el hongo en la uña de la abuela 

Mi casa se estira y tiembla con cada hueso
Se acuesta y le traquean las rodillas 
Se saca las yucas y los mocos secos de la cavidad bajo la escalera

¡Jajajaj! 

La caja de dientes se asoma para morder la crema y el ponqué en el cumpleaños aburrido

Mi casita, pared chispeada de aceite 

saliva 

gritos y castigos

pobre María Camilita
escúchame bien

Mi casa son las sábanas blancas que cubren los muebles 
y los cuerpos tiesos de mi tía, mi tío y mi abuelo…”

Cierro los ojos con fuerza y suplico 
Que vuelva la luz que vuelva la luz
Ángel de mi guarda mi dulce compañía no me desam..

La voz sigue jadeando y gritando

“Pálidos los porta retratos y las sonrisas que me abrazan

A mi casita solo la cuidan estos relámpagos 

¡Fuera de mi casita! ”

Las grietas en las paredes 

se empiezan a abrir como si gritaran 

La casa cruje y los truenos no cesan

Las tejas de zinc vuelan en círculos y la tormenta nada que pasa.