Del techo alto cuelgan candelabros pequeños y las ventanas dejan pasar la luz negando la entrada de la oscuridad, se camina despacio y en puntas, no querrán despertar a los que duermen en el tiempo

El Señor Overlook sonríe en una pintura en movimiento y les da la bienvenida al único e incomparable Hotel, lugar lleno de historias y juegos. Las puertas principales se abren para dar paso a un tablero de ajedrez con tan solo tres piezas: un caballo Jack se asoma al fondo en el mostrador junto a un peón Wendy y un alfil Dani. Del techo alto cuelgan candelabros pequeños y las ventanas dejan pasar la luz negando la entrada de la oscuridad, se camina despacio y en puntas, no querrán despertar a los que duermen en el tiempo. Pinturas y fotografías se dibujan en las paredes que van hasta el cielo, cuentan las historias de todos los que un día murieron en otra partida. Aquí, acérquese, en este primer pasillo encontrará a nuestro querido Lloyd, gran cuidador, excelente bartender, ¿alguno le apetece un Jack? Su historia trágica resuena a veces en los pasillos, nada por lo cual preocuparse, pero si escuchan o ven alguna vez dos gemelas en vestido azul, vuelva por donde vino, queda estrictamente prohibido ese pasillo, las gemelas tienden a ensuciarlo todo. Pero para eso está mantenimiento, ¿no es verdad? 

Los corredores tienden a ser laberínticos, pero una vez recorridos es sencillo encontrar todas las habitaciones, a su izquierda ven la 237, no disponible en toda su estadía, ¿que por qué? No, no, el dueño es un poco caprichoso y está reservada para ocasiones especiales, a él le gusta hacer fiestas especiales en esta habitación, así que no paseen en las noches a menos que sean invitados o llamados, ni tampoco tomen los ascensores, hay una fuga pequeña donde puede escapar un líquido rojo y espeso, a veces desagrada a los huéspedes, pero las tuberías, ustedes saben, la estructura está vieja pero sigue siendo el mejor lugar en el mundo para pasar el invierno, en especial porque una vez aquí y con la nieve encima, no se podrá salir en al menos cinco meses, ¿se imagina pasar cinco meses con su familia en este sueño? Podrían crear en este espacio momentos inolvidables. 

Después de pasar ese número interminable de habitaciones, se encuentra el ballroom, lugar de fiestas interminables, aquí solo verán lo mejor de lo mejor, nada de tragos baratos, por eso nuestro caballo Jack desfila todas las noches en este lugar, ¿no es cierto Lloyd? Jazz silencioso y Jack con un Jack en la mano, a tu salud; no lo miren a los ojos, se puede transformar en animal y no aceptamos ninguno, políticas del hotel, cuando algo así sucede los dejamos afuera, ¿qué?, ¿que si se congelan? Pues claro que sí, pero el jardinero se encarga de ello cuando sale el sol, no daríamos muy buena imagen si los dejáramos allí.

Continuando nuestro emocionante recorrido les presento la cocina, para alimentar a más de quinientas personas, entonces podrán imaginarse que encontrarán en la nevera y la despensa: comida para todo un año y no tendrían que repetir ni un solo día, o al menos eso era lo que nos decía nuestro cocinero estrella, lastimosamente falleció siendo un héroe, intentando salvar a un niño de la locura de su padre, ¿o era él el que estaba loco? Vaya, discúlpenme, no recuerdo la historia muy bien… era el niño el que hablaba con su dedo, redrum, redrum, una y otra y otra y otra y, la cocina es un buen lugar para despejarse, hay comida para todo un año y no tendrían que repetir ni un solo día. 

Ah, volviendo al recorrido, por esa puerta metálica está el cuarto de la caldera, no deben olvidar alimentarla a menos que quieran morir congelados y, hablando de morir congelados, por favor, no vayan a salir al laberinto cuando la nieve les llegue a las rodillas, queremos evitar otro accidente. Ahora, volviendo a la parte alta, aquí se levanta la zona común, perfecta para escribir y, ¿escuchan? Ah, ese es el sonido de un proceso creativo en marcha, ese tic, tic, tic, tic, tic, la máquina escribe, levanta sus palabras para que cada uno cumpla un destino, bajar por estas escaleras, descender, flotar, llegar al papel que escupe el espacio: all work and no play makes Jack a dull boy. Pero aquí no somos aburridos, aquí se puede lanzar la pelota contra el muro al ritmo del tic, tic, tic, tic, la pelota golpea o, si no es fan de los deportes aquí hay una réplica exacta del laberinto y, mire, ahí están nuestras tres piezas de ajedrez, caballo perdido y desorientado con el hacha en la mano, oye, Jack, olvidaste tu vaso, el peón en círculos, atascada en la ventana con un cuchillo en la mano, pero mira, Wendy, qué mala madre eres y, quién lo diría, ese alfil en el que se esconde un niño, cómo te mueves sobre la nieve, Dani, jaque mate, mi querido Jack.

Les contaré un secreto, él viene, se sienta aquí, justo en este punto, mira la ventana, baja la mirada y nadie sabe lo que tiene en la cabeza, dan ganas de tomar un bate y darle una y otra y otra y otra y otra, y si tienen más dudas las gemelas en el pasillo saben la historia de los vestidos manchados, pregúntele si son capaces ¿no? De vez en cuando yo también quiero jugar y tomar el triciclo, pero la gotera del ascensor estalla y todo es all work and no play, pero bueno redrum querido, mi querido redrum: bienvenidos al Hotel Overlook.