su esencia busca quebrar las barreras entre lo humano y lo animal, con una voz intensa y gutural que ruge, desgarra y ataca ese muro que impide esa conexión con lo esencial

Los géneros puros se han extinguido, vivimos en una época de fusiones y emulsiones, de escenas, tradiciones y situaciones que quedaron muy claras en el libro Después del Rock de Simon Reynolds en donde desmenuzó aquello que llaman Post Rock.

Minuto 2:00 del video Yokai, dirigido por Eirik Heggen

Sturle Dagsland es un artista noruego que toda su vida ha experimentado con diferentes disciplinas y herramientas para explorar y fomentar su creatividad, ya sea cantando ópera, produciendo o realizando un amplio trabajo performativo, su constante búsqueda de la estimulación inventiva es una de sus cualidades más admirables. Desde muy joven ha explorado la producción autónoma y el registro de su entorno por medio de grabadoras de casete encapsulando instantes de sus programas favoritos o de conversaciones y ruidos que hacen parte de la naturaleza que lo rodean. Sus constantes recorridos a montañas y bosques, su afición por el senderismo y la naturaleza son sus principales motores de inspiración; allí donde el hombre se puede encontrar con su naturaleza más salvaje se da cuenta de que su situación no siempre implica agresividad sino también la armonía de saber fluir con el mundo y su auténtica brutalidad.    

Después de un largo recorrido en estudios y giras por el mundo está listo para lanzar su álbum debut en febrero de 2021 y hace unos días presentó al mundo “Kusanagi” primer sencillo que da a conocer de su tan esperado disco del cual aún no ha revelado el nombre, el track es desarticulado y libre sin perder la línea de su propia fisonomía donde su esencia busca quebrar las barreras entre lo humano y lo animal, con una voz intensa y gutural que ruge, desgarra y ataca ese muro que impide esa conexión con lo esencial.

“Kusanagi” hace referencia a una ancestral espada japonesa de doble filo, situación que me hace pensar en cómo se encripta y conceptualiza su pieza, la cual parece estar rebanando y diseccionando luz y oscuridad creando un balance etéreo entre bestialidad y la purificación, un tema crudo y salvaje que también contiene una gran emotividad y sensibilidad la cual se vale de distintas técnicas vocales para construir este ambiente lleno de contrapuntos, una pieza digna de la segunda década del nuevo milenio y la cual anticipa la llegada del disco que promete introducirnos de manera más profunda al universo que Sturle Dagsland refleja desde sus creaciones.

Puedes escuchar a Sturle Dagsland en Spotify: