"Incluso un hombre que es puro de corazón y pide gracias en cada oración, puede convertirse en un lobo, cuando es atacado en un bello campo durante la luna brillante de otoño."

Antes, mucho antes del boom zombie y de las sagas mainstream de ‘Annabelle’ y ‘El Conjuro’, los reyes del cine de terror eran otros, unos que ahora nos resultan casi que nostálgicos. Tal vez era una época más inocente, no sólo en la vida sino también en nuestros miedos y sus causantes. Si la semana pasada en la revista hablábamos de las primeras veces, esta no será la excepción, daremos paso a las nuevas estrellas en esta alfombra roja. Porque, si bien es cierto, los protagonistas de esta noche han revivido en infinidad de filmes desde diferentes estilos y el primer contacto con ellos, en todas sus formas, es el que genera los recuerdos que condiciona el resto de sus participaciones.

Ahora, en este podio terrorífico comencemos desde el que, bajo nuestro juicio, se lleva el tercer lugar en esta trinidad: el licántropo, el Hombre lobo.  El origen de su leyenda se haya en la antigua Grecia con Licaón, rey de Arcadia, que a pesar de ser un rey sabio que supo despojar del salvajismo a su pueblo, cometía sacrificios humanos y, además, no respetaba una de las reglas más importantes de la Grecia antigua: ser hospitalario con el viajero. Zeus se enteró de esto y acudió a su casa con un disfraz. Licaón llegó a enterarse de esto y no intentó asesinarlo como hacía con todos sus visitantes, sino que para jugarle una mala pasada a Zeus decidió servirle carne humana proveniente de sus sacrificios. El Dios griego se percató de la situación y decidió castigarle convirtiéndolo a él y a toda su descendencia en hombres lobo. Luego el mito fue mutando con el paso de los años y en la edad media se convirtió en un método de control social con el que evitaban que los niños se adentraran en los bosques y daba explicación a los casos en que se perdía ganado. Pero el hombre lobo de esta primera adaptación es un poco diferente, con ‘Wolfblood: a tale of the forest’ (1925) en la que más que terror y súper fuerza, nos encontramos con una transfusión de sangre de emergencia de un donante peludo. La película es a blanco y negro y, además: cine mudo; por lo que las dosis de terror nos las reservan para ‘The Wolfman’ (1941) en la que George Waggner supo captar el drama de la dualidad al mejor estilo de Jekyll y Hyde donde nuestro protagonista es un ser diferente de día: una persona amable, para dar paso a la noche y convertirse en un despiadado asesino. En ‘The Wolfman’, los aldeanos recitan un poema contando la historia de la transformación:

“Incluso un hombre que es puro de corazón y pide gracias en cada oración, puede convertirse en un lobo, cuando es atacado en un bello campo durante la luna brillante de otoño.”

Boris Karloff – Frankenstein

El segundo lugar se lo lleva un gran hombre y, como bien dicen, detrás de un gran hombre, hay una gran mujer (gigantesca diríamos), la más importante para el mundo del terror literario: Mary Shelley y su criatura: ‘Frankenstein o el moderno Prometeo’ (1816). El origen de este libro es como un cuento en sí mismo, el año 1816 pasó a la historia con el año sin verano, esto debido a la erupción del volcán Tambora el año anterior, por lo que Mary Shelley y amigos más cercanos: Byron y Polidori, debieron permanecer en sus casas y para pasar el tiempo leían historias de fantasmas, así como Erasmus Darwin impulsaba la teoría de la vuelta a la vida mediante impulsos eléctricos. Con todo este contexto Lord Byron pensó que para aprovechar su encierro cada una de las personas que se encontraba ahí debía participar en un concurso para ver quién escribía el mejor relato de terror, dando como resultado el nacimiento de Frankenstein y el antecedente de Drácula con ‘El Vampiro’ de John Polidori. Así, en una noche entre risas y unas cuantas copas, este trío fantástico da inicio a dos de los más importantes monstruos en la historia del cine. Nace, con nada más y nada menos que el reconocido Thomas Alba Edison, la primera producción de la criatura de Frankenstein en la gran pantalla en 1910, para dar paso así a innumerables películas que han venido transformando el mito y dejando nuevos legados por más de 100 años. 

Por último, en este podio de la trinidad el primer lugar se lo lleva el maravilloso y aterrador: Drácula. El monstruo de los monstruos, rey de reyes, bebedor de sangre y encantador de mujeres. En los medios literarios da inicio, como mencionamos, durante una noche amigos y copas, da el primer paso con Polidori para luego ser recogido por Bram Stoker; sucede una separación donde el primero trata al Vampiro desde la elegancia y la belleza, una suerte de Dorian Grey, pero Bram lo transforma en el bebedor insaciable de sangre que conocemos hoy en día. Su primera aparición sucede en ‘La Manoir du Diable’ de George Mèliés en 1986, donde se ve la primera transformación del murciélago con los juegos que a Mèliés tanto le gustaban: las apariciones, los cortes y la magia que hay detrás de este séptimo arte. Después llegaría a Alemania uno de los vampiros más importantes del cine: Nosferatu, mostrándonos de nuevo la monstruosidad y llenando los corazones de toda una generación con unas buenas dosis de terror. 

Monstruo de Frankenstein, 1910

Para terminar, estos monstruos han atravesado un siglo para permanecer y encontrar nuevas formas en el cine y por ello, queremos recomendarles una serie que para nosotros es digna de ver este Halloween y sacar unos cuantos sustos (como muchas otras, claro), pero esta recomendación rabiosa les hará dar más de un susto: ‘Penny Dreadful’, historia protagonizada por Eva Green donde encontraremos, no solo a la trinidad, sino que la historia se desarrollará en un mundo donde dos males lucharán por dominar el mundo: brujas y vampiros se enfrentarán alrededor de literaturas monstruosas: Dorian Grey, Dr. Frankenstein y hasta leyendas urbanas como Jack el destripador, serán protagonistas en la penumbra londinense donde la vidente Vanessa Ives (Eva Green) nos hará saltar de miedo cuando se dé cuenta que su mundo está plagado de criaturas de la oscuridad.

Ahora, la trinidad amplió su séquito y, ¿quién será el vencedor en esta batalla de monstruos?