una mezcla de R&B, Soul, Trip Hop, Hip Hop y Funk, un agasajo polifónico solo apto para aquellos que se atreven a probar algo nuevo y para los otros que ya conocen, pero están sedientos de más

A veces lo más evidente puede ser lo más complicado de comprender, la universalidad de lo irrebatible se planta frente a nuestras narices y, aun así, no terminamos de determinar qué quiere decir; buscamos, indagamos, investigamos y analizamos todo, de principio a fin. Nos entregamos al misterio y nos atrapa entre sonoridades familiares y ajenas, nos seduce desde adentro hacia afuera y cuando nos percatamos de la realidad, es muy tarde para escapar. No obstante, la salida no es opción, una vez que entras al cosmos de The Internet, no hay vuelta atrás.

En el 2011 Syd, Matt Martians, Steve Lacy, Patrick Paige II y Christopher Smith quienes ya formaban parte del colectivo de Hip Hop, Odd Future buscan crear un proyecto a parte y en un juego de palabras, deciden formar la banda The Internet.

Esta banda originaria de California se destaca por sus ritmos, letras y el mood que aportan en cada uno de sus álbumes, la evolución de The Internet ha ido creciendo, cambiando y madurando. Tan exquisita como un buen vino se diluye sobre el paladar, seduce el cuerpo y te embriaga el tímpano, te fundes en calenturas auditivas, es el clímax hecho banda.

El brebaje que tiene The Internet está hecho para cautivarnos, una mezcla de R&B, Soul, Trip Hop, Hip Hop y Funk, un agasajo polifónico solo apto para aquellos que se atreven a probar algo nuevo y para los otros que ya conocen, pero están sedientos de más.

Su primer álbum de estudio Purple Naked Ladys (2011) bajo el sello de Odd Future y Sony, cuenta con 14 canciones y con colaboraciones de Left Brain (rapero y productor), Kilo Kish (cantante), Pyramid Vritra (rapero) y Coco.O (cantante). Se dan a conocer con los temas “Cocaine” y “FastLane” ambos tracks se presentan con un vídeo musical, para este primer disco The Internet muestra su revestimiento musical, entre cowbells (cencerros) teclados, timbales y metales. Un álbum lleno de funk y electrónica, las primeras capas de su evolución polifónica.

En el 2013, graban un segundo disco Feel Good, mantienen el mismo sello disquero, continúan trabajando con otros artistas, esta vez, juegan un poco más con el lado electrónico, algo más lounge. Retozan sutilmente con el R&B, el drum and bass completamente notable en el tema “Cloud of Our Own”, la sutileza de un ‘electro-bossa nova’. Sonidos del New Wave de los 80, al mejor estilo de Prince se pueden divisar en el track “Dontcha”, ya para este álbum podemos percibir que esta es una banda que busca experimentar entre rítmicas hasta encontrar el punto correcto que los defina.

Todo cambia en el 2015, con su tercer LP Ego Death, un acierto en 360 grados, catalogándolo  como la obra maestra de la banda, un disco inigualable. El cambio de piel y la madurez alcanzada es casi palpable. La voz de Syd es embriagante, envolvente, la perfección de su sonido te desnuda, te absorbe y te posee. La resonancia y complicidad que hay entre el bajo de Patrick Page II y el arpegio libidinoso del teclado de Matt Marcias hacen un trío galopante y encantador con las cuerdas de la guitarra de Steve Lacy, sin dejar por fuera la simetría indómita de la batería de Christopher Smith marcando los movimientos en cada uno de los temas. Este álbum es una fantasía que se desdobla en 12 tracks. Una perversión sonora en la que The Internet te desviste la epidermis en cada tema, en cada sonido, en cada una de sus letras.

“Special Affair” es una canción que a primera escucha te eriza, te pone la piel sensible. Sin ningún tipo de virtuosismo crea un ambiente acuático, húmedo. Detrás de la vehemencia del bajo, de las percusiones y la guitarra suena sutilmente una lluvia que denota una simbología y un propósito carnal. Luego, tenemos el tema “Girl” junto al productor musical KAYTRANADA, en el que la banda juega con un lado más romántico, vaporoso y sensible. Un tema pseudo sentimental adornado con funk y R&B, una mezcla entre lo rosa y lo dominante. Este disco, cierra con el tema “Palace/Curse” una canción con tantas capas que parece interminable, un clímax que poco a poco va subiendo entre temperaturas, su comienzo es naive alegre e inocente, hasta que llega el intermedio con un susurro que te revela un secreto y como un torbellino entrando por el pecho, flotas entre panderetas y coros seductores, el bajo te quita la pena y te dejas llevar. La voz de Syd te hace sentir que todas las emociones son correctas. Como si te despojara y te poseyera en la sonoridad de un tema tan erótico, tan orgánico que debería ser el himno de ‘la primera vez juntos’ de los amantes.

Sin duda alguna “Ego Death” demuestra de qué está hecho The Internetla madurez de su estilo es notable e innegable. Una fusión perfecta, inteligente y bien estructurada, sin poses o pretensiones esta banda saborea y siente la evolución musical que ha tenido desde su formación. Se mantienen fieles a sus principios musicales y a quienes les preceden, mantienen sus influencias del Soul, R&B, Trip Hop y Hip Hop los diferencian del montón.

A pesar que el nombre de la banda es tan confundible y ambiguo. Vale la pena buscar a The Internet en el internet.