A veces las palabras no son suficientes, no alcanzan los pronombres, ni los adjetivos para describir una emoción que se siente en lo más profundo del alma. Se reescribe mil veces la misma frase y sin embargo nada parece alcanzar la perfección de los sentimientos, de los sonidos que penetran los tímpanos, los enamoran, los seducen y nos hacen vivir instantes en cámara lenta.

Una palabra, un gesto, un roce, un encuentro desnudando la psique. Un abrazo eterno y la declaración perfecta, la musicalidad de los labios que se mueven en cámara lenta y el vaivén de las melomanías compartidas que llegan a nuestras vidas. Como si revivieras una época ajena, esa en la que los sonidos del alma se plasman sobre el atril y aprendes que amar es más que un verbo, especialmente cuando se topa en tu camino la musicalidad de Durand Jones &The Indications.

Durand Jones nace y crece en el estado de Lousiana, entre los cantos góspel, el R&B, los clásicos domingos de misa junto a su abuela y los paseos en la camioneta de su padre escuchando a Earth, Wind and Fire. Poco a poco, Jones fue descubriendo los sonidos, texturas y emociones del Soul Music.

Durand no se veía a sí mismo como cantante, más bien, buscaba resguardarse detrás de un saxofón, inhalando inquietudes sentimentales y exhalando notas soberbias, elegantes. Pero el destino giró sobre su propio eje y dio como resultado un sueño compuesto de 9 canciones, una banda y poco dinero en el bolsillo.

La suerte del destino o el destino de tener suerte, Jones crea una banda bajo el homónimo de Durand Jones and The Indications y con un presupuesto de 452,11$ más una caja de cervezas graban su primer disco.

El sello independiente disquero Colemine Records distribuyen el álbum en tiendas de discos y en poco tiempo, el single promocional de la banda “Smile” enamora a los coleccionistas y melómanos, se convierte rápidamente en una gran pieza musical.

“Durand Jones & The Indications” nombre del primer disco, es un revival hecho a la medida, te deslumbra y te envuelve de pies a cabeza. Un déjà vu musical bajo la influencia de grandes músicos y compositores, tales como Curtis Mayfield, Marvin Gaye, Eddie Holman y las majestades del Soul Music Sam Cooke y Otis Redding.

Sus temas están llenos de matices que cambian, transmutan, pero se mantienen bajo la misma premisa, una tan elevada que sería casi un pecado tratar de describirla. Canciones como “Can´t keep my cool” te abre el pecho como un libro, el leitmotiv de una guitarra taciturna, los instrumentos de metal y un teclado creando una atmosfera llena de declaraciones de amor real, verdadero, orgánico. Es de esos temas que te hacen cerrar los ojos y balancearte, en imaginar el rostro perfecto del cariño, saboreas las memorias y te dejas llevar por el romance de Jones.

Te pasea de un lado a otro, te mantiene moviendo las caderas con el track “Groovy Baby” una mixtura entre Little Richard y el sonido moderno del rock and roll según Durand Jones &The Indications, los metales marcan un compás exquisito, el teclado se hace notar junto a la batería y da como resultado un tema que se escucha una y otra vez.

La voz añejada de Durand Jones le da un toque especial a cada uno de los temas, así como la composición entre letras y partituras. Cada uno de sus integrantes deja un poco de si, de sus intimidades, entre falsettos y armonías, ritmos y arritmias, tiempos y piezas los músicos de Durand Jones, Aaron Frazer, Blake Rhein, Kyle Houpt y Steve Okonski hechizan el alma de quien los escuche.

Este disco llega a un climax perfecto, y toda la sensualidad de la banda se resumen en 5 minutos insuperables, es la exaltación hecha canción “Now, Im Gone” te va desnudando los sentidos y te enciende de pies a cabeza. Se queda entre las caderas y el pecho, sube por la espalda la guitarra eléctrica y te hace sumiso ante los acordes, el bajo da palpitaciones y exhalas por la boca un sonido onomatopéyico y sin darte cuenta, caes extasiado antes los mandatos de Durand Jones and the Indications.

No cabe duda alguna de que han venido para quedarse, la reencarnación del estilo musical más íntimo, profundo y orgánico. Un revival inesperado, el regreso de las composiciones que te rompen, te reconstruyen, te elevan, te enamoran, te bajan y te suben a la misma vez, este quinteto dio en el clavo con la mixtura exacta. Porque para hacer Soul Music hay que tener un alma antigua y Durand Jones and the Indications han reencarnado en el nuevo milenio.