Los sucios y desgarbados post-punks ‘Protomartyr’ provenientes de Detroit, Michigan, han estado montados en un carrito de montaña rusa, en una curva ascendente los últimos años; aún no descienden los vahídos. Desde su “modesto” debut: ‘No Passion, All Technique’, el cuarteto inmediatamente demostró que no iban a ser sólo otra banda indie de punk.

 En 2017, el pico creativo de la agrupación llegó con el monumental ‘Relatives in Descent’, un disco que capturó brillantemente la rabia colectiva y lastimó a todos los críticos frustrados, que habían escrito pestes sobre ellos el año anterior.        

El cuarto álbum de ‘Protomartyr’ ha sido su oferta más ambiciosa hasta ahora, superando las demarcaciones de lo que sus “trampas” post-punk les habían permitido anteriormente, acertando éxitos top trendings como resultado. Sobre la aguja del tornamesa, ‘Relatives…’ fue un álbum difícil de seguir, sin embargo, afortunadamente (o no) la mayoría de los tracks nos hicieron sentir enojados e inconformes con la vida. Por lo tanto, ‘Ultimate Success Today’ ve al líder Joe Casey enfocar su estilo de poeta del ritmo a una precisión más afilada de lo que la vida es, lamentando el continuo declive de su ciudad, Estado y país, pero sintiéndose afortunado de poder respirar el aire de estos tiempos.         

Musicalmente, ‘Ultimate Success Today’ quita el pie del acelerador en el carrito de la montaña rusa. Greg Ahee (guitarra), Alex Leonard (batería) y Scott Davidson (bajo), adoptan un enfoque más sutil y considerado, en lugar de la velocidad desgarradora y vertiginosa de los trabajos preliminares de la banda; aquí los tracks pueden respirar y construir algo más que encono; tomar giros y vuelcos inesperados es una manera muy satisfactoria de resolver el álbum. El bajo de Davidson es la verdadera estrella del espectáculo en este registro, rasgueando líneas de bajo expresivas en pistas como la influenciadísima de ‘Half Waif’ “June 21” o la fantástica “Michigan Hammers”.   

La técnica principal empleada para dar a este álbum el apeadero que se merece, es el delicado uso de instrumentos de viento y cuerda, que proporcionan un “sentido persistente” sobre el miedo. Hay un estruendo inquietante que sustenta al disco, que culmina con en la desgarradora y colindante “Worm in Heaven”; el esfuerzo más evocador de ‘Protomartyr’ hasta la fecha, es demostrarnos que a veces en la música, menos es más.