La descripción de Naona, nombre del álbum publicado en 2019, bajo el sello de la compañía discográfica Independiente Records, es una asociación de conceptos, filosofías, ritmos con hilos de testimonios, grandezas donde se desconecta la mente para amarnos con la fuerza de un tiburón, con el filo de la vida; con la apuesta de escuchar los latidos del corazón en medio de este ejercito de destinos. La voz de Nicole Horts nos lleva a la orilla del frío donde está el motor encendido, las llamas abstraídas en cada canción, dibujando sonidos escondidos para que la imagen sonora del espíritu repose en los sueños.

Con los cables de la rebeldía, con letras de hampa, destruyendo doctrinas impuestas por años; pegando y armando, coloreando en la numerología, en la cronología, en el viento que escucha la voz de una mujer que viaja con independencia, cargando en sus bolsillos una revolución, un canto, un descubrimiento, una consumada bocanada de momentos irrepetibles; así se presenta la artista, tan natural, existiendo en el desvelo, en el soltado movimiento de una danza lírica insustituible, en el rhythm and blues como asta, como conversación entre su existencia, su linaje, sus veces prohibidas, su contemplación y su creación.

La propuesta de Nicole Horts rompe etiquetas, viste de juego, de tentación, de nueva visión; desata las cuerdas marcadas para explotar de alma en el Neo Soul, en el resultado de nuevos tiempos. Ella misma es la fórmula donde se libera el sonido del naufragio: en la analogía del R&B, en la alegoría inmortal del Soul y en los testigos privilegiados del Góspel. 

¿A cuántos grados estás tú?