Bakatá, Colombia (¿locombia?)

Marzo 18, 2020

La mañana del 17 de marzo las directivas de la revista (o marca) Semana citaron al director del proyecto cultural Arcadia y a su editora general, Sara Malagón, para decirles que se suspenderían “temporalmente” algunos proyectos de Semana, incluyendo Arcadia, ya que debido a la crisis económica que enfrentan muchas empresas por el Coronavirus es necesario tomar esta medida. No suspendieron sus contratos temporalmente, sino que les hicieron firmar una terminación laboral a término indefinido.

En época de incertidumbre donde muchxs de les redactores y colaboradores, expertxs en distintos campos culturales y artísticos, tenían su sustento gracias al trabajo independiente con Arcadia, ahora se verán en medio del limbo mientras se encuentra una solución a esta devastadora noticia para la cultura colombiana. ¿No es algo ruin por parte de las directivas de Semana hacer esto en plena pandemia?

Los rumores comenzaron a circular en las redes de varixs periodistas y lectores hasta que a las tres de la tarde Camilo Jiménez director de Arcadia confirmó la noticia:

Desde hace 15 años Arcadia viene apostándole a la difusión de la cultura, la crítica, la lectura y a la construcción de la diversidad en un país donde la violencia y la manipulación de la información es el pan de cada día. Una revista que entiende cómo el mundo esta cambiando y cómo desde la ficción o no ficción del periodismo narrativo es posible hacer memoria. Efectivamente desde el año pasado la revista venía cuestionándose el gobierno del subpresidente Duque, además del futuro incierto que tiene un país donde la memoria histórica se manipula desde los altos mandatos. ¿No serán ganas de callar esas voces de resistencia la razón por la que “suspendieron temporalmente” a Arcadia?

La vanidad tiene mucho que ver con esta triste noticia, sobretodo en un país donde los medios de comunicación están comprados para controlar sus contenidos. Es claro que Semana va a buscar lucrarse de los nervios generados por la coyuntura con noticias escandalosas y mediocres, típicas del periodismo nacional, noticias tan secas que no dan cabida a la razón, seguro es lo que buscan, manipular a través del ruido.   

¿De verdad Semana va a manipular diciendo que Arcadia da perdidas cuando sabemos que este proyecto cultural costea gran parte de la marca y de la operación Semana? ¿Por qué en tiempos tan caóticos como los del COVID-19 no se le apuesta a un producto que permite dar opinión, crítica y oportunidad de difusión cultural cuando la cultura puede ser un calmante ante el pánico coyuntural?

Esperemos que ese “fin” de Arcadia sea solo con Semana. Esperemos que la digna rabia ante esta decisión tome las riendas para que este hermoso proyecto que acompaña a la crítica constructiva y cultural tome más fuerza que nunca.

Claro, el KARANAVAIRAS pasará, pero la pandemia de mediocres que controlan la información del país parece que tardará en encontrar su cura.