(Franco Fafasuli)

“La máquina de ser feliz:
la tiene el Papa, la tengo yo”

La energía musical nace, crece y se transforma en posibilidades de parir magia; aleatoriamente las canciones se estacionan como tripulantes sonoros en los colores del tiempo y en la reconciliación de la vida. Random es una piromanía de sensaciones, un exorcismo creativo montado en un disco, un sabor interno con olor a catarsis. Su misión pareciese ser la de un viaje sin brújula, un terremoto que llega sin avisar, un lenguaje que hipoteca cualquier cronología, una duda que justifica la actividad del alma, una máquina aliada del terror y del amor -que da lo mismo-. Random se desplaza por la rebelión de las venas, va por la autopista de la historia, muestra el vacío desdentado de un carpintero de Nazaret hasta pasar por la lluvia de un puchero desmaquillando e intoxicado de un alemán enfermo.

Cada canción emigra sin instrucciones de regreso, va cortando por el aire las explicaciones, las razones son sustituidas por las sensibilidades que progresan al cerrar los ojos en una pesadilla, corta y escapa, corta sin culpa las sonoridades de un diario para trasfigurar la nostalgia en encantamiento, transforma el mercado de historias en un idioma definitivo que consta de sentimientos descriptivos.

La Máquina de ser Feliz: un poema gráfico con ojos abstraídos de un testimonio, un pez que nada a través de una experiencia, una alegoría sin clasificar, una confesión dibujada con la acuarela del mundo.                     

Lluvia: una conversación oscilante y sin renuncia, una epístola incolora pero escrita con incontaminados matices. Lluvia, tan nostálgica como provocadora, reflexiva y combativa.

Amigos de Dios: un cuervo sonriendo en el estómago de un espantapájaros, un diabólico sonido con nexos de protesta, un cigarrillo inmortal por encenderse en tu boca. Amigos de Dios, no reposa en la interpretación, es una acción, una respuesta que contrarresta a los intestinos de la humanidad.     

Charly García es el aliento de la revolución en la música, la declaración del coraje, la herida mostrada por la sonrisa, el reflejo de la vitalidad en las aguas de la eternidad, la estimulación de la sangre en un corazón latino. Charly García, el ave temeraria que voló por el aire porteño hasta llegar a la tierra de un continente rebelde y americano.     

Random: el manifiesto de la revelación

¿A cuántos grados estás tú?