I

Mi máscara no proviene de una leyenda

donde aparecen los rayos de Zeus,

viene de sus barbas rasuradas.

Una historia se pudo tejer,

la de mi máscara de anciano que talla madera.

En la sierra el sonido animal es música para que mi demonio baile.

Libre mi forma que ni animal ni humano.

No sé qué juego de abstracción hay con mi cara de millennial metafísico.

Mi mascara tiene antenas que se disparan al cielo retorcidas con violencia.

Mechones de cabello de diferentes tamaños en diferentes partes tengo en mi cabeza de balón.

Con atención notarás en el fondo de mi rostro un mapa destrozado para que no sepas quién ganó la guerra.

¡Ojos!, ¿qué es eso y qué es la boca?

Colmillos y fosos en que miro desde el fondo y la máscara habla,

respira toro que espera cornear.

Palacios construidos en tu nombre siempre habrá en mi corazón,

que de abandono se llenó de okupas que no voy a desalojar.

¡Ácratas con aerosol en todas partes de mi mascará escurren rojo, negro!

Con más atención,

en la máscara verás nuestra comuna en barricada,

y más abajo,

la ejecución de un puño que se queda en alto.