El amor familiar resulta determinante para un diálogo epistolar entre un padre y sus hijas. En el caso de éste célebre guionista francés, cabecera de Luis Buñuel, pero también colaborador de Milos Forman, Louis Malle, Philip Kauffman, el dramaturgo Peter Brooke entre otros, se avocó en enviar una serie de cartas a sus hijas Iris y Kiara, con una significativa discrepancia generacional, de 55 y 16 años, respectivamente, pero también de madre, génesis, cultura, aunque teniendo a París en común como ciudad de origen para ambas, que derivaron en el libro Siete cartas más una (Artes de México, 2019) también con el apoyo del escritor Alberto Ruy Sánchez.

Los puntos geográficos elegidos para el envío son ciudades que han repercutido en la vida del escritor como Columbierés, su pueblo natal campesino, y otras más cosmopolitas como Nueva York, Toledo, Ciudad de México y sus latitudes: Oaxaca, el pueblo de  Jungapeo que acoge el balneario de San José Purua, Michoacan donde produjo gran parte de su obra fílmica con Buñuel: La Vía Láctea, El discreto encanto de la burguesía, Ese oscuro objeto del deseo y la biografía del cineasta español, Mi último suspiro.

Natalia Gil Torner, cineasta mexicana, promotora cultural y amiga personal, lo exhortó a escribir estas misivas que también quedaron plasmadas en un documental realizado por ella y Juan Carlos Rulfo:  Carriére 250 metros. “Este es el libro de los escritos para el documental. Yo lo conocí hace más de años en la India para otro proyecto, nos hicimos muy amigos, después tuvo una hijita a los 73 de madre iraní. Un día estaba en su casa y me dijo: ‘Tengo que decirles tantas cosas a ellas y Kiara tiene sólo seis años’ y me preguntó que se me ocurría para hacer sus memorias, pero dirigido a la niña. Jean -Claude tiene una hija mayor de 50 y tantos y yo le dije al día siguiente: “Mira, algo que nos une mucho es el amor por la India, el sufismo, la mística del Islam”. Como parte de este involucramiento con la cultura de Medio Oriente, hace 30 años el guionista elaboró una adaptación de “El Maharabata”, un libro sagrado persa semejante a La Biblia que se convirtió en una obra de teatro de nueve horas tras once años de trabajo previo.

El libro se basó en “El parlamento de los pájaros”, una metáfora de unos pájaros en busca de su nivel superior del ser y que van por los siete valles de la vida: el de la enfermedad, amistad, de la vida, de la muerte. “Entonces yo le dije, ¿por qué no escribir los siete lugares más importantes de la vida y por qué no escribir ahí tus cartas a Kiara?” De ese modo, Carriere plasma una serie de reflexiones personales, consejos, vivencias en torno a estos sitios, donde también incluye a su hija mayor como destinataria mientras Natalia buscó el financiamiento para la filmación.

Siento que el trabajo de Carriére es más conocido por Buñuel. ¿Crees que no ha recibido el reconocimiento que se merece?

Yo creo que en Francia sí es un ídolo, pero creo que todos los guionistas son un talento oculto, no se les ha dado el reconocimiento. Él ha hecho 200 películas y estado con tantos directores, se le dio un Oscar honorario. Hizo películas donde se descubrió a Gerard Depardieu, a Jack Nicholson; a mí me ha faltado tiempo porque me quedé embarazada, pero las nuevas generaciones deberían conocerlo más. Por ejemplo, nosotros queríamos poner en Netflix el documental y no hemos podido.

¿Cuál consideras tú que ha sido su máxima aportación en el cine?

Yo creo que su trayectoria, lo que es fascinante es como persona y él nunca ha parado. Él viene de un pueblo de campesinos donde no había luz ni donde tomar café y se volvió un contador de historias grandes y sigue haciendo cine. No para de trabajar y tiene 89 años, hace caricaturas y es una persona que todo le interesa, de todo se sorprende y nunca se olvidó de su origen campesino. Si todo sale bien, espero terminar un guión con él.

Aquí sí aplica la meritocracia

Sí, también aprendió a hablar español, inglés ya grande, no es que lo mandaran a estudiar.

Sobre México hace una reflexión es un poco triste en el libro, como que ciertas regiones no son de fácil acceso por el crimen organizado, como Michoacan donde escribía sus guiones con Buñuel en el balnerario de San José Purua en Jungapeo. Yo lo visité en 2013, no es que haya sido difícil llegar, pero más bien fue la desconfianza de hablar con la gente. Al principio no nos querían dejar entrar; es un sitio que me impactó mucho.

Sí, a él le encanta Oaxaca, solo conoce eso y le fascinó y se rencontró con una fotógrafa que había sido si novia, luego la vimos en Nueva York y después murió. Lo llevé a Yucatán y le fascinó también.

¿Tu película favorita de Buñuel?

Soy mucho más clásica, me gusta, pero más las películas de Danton de Depardieu. Me gusta mucho lo que hizo con Milos Forman, Los fantasmas de Goya, era un tema de la inquisición española con Natalie Portman. No soy tan fan de Buñuel, no es lo que prefiero de él, pero me gusta El discreto encanto de la burguesía. Me gusta lo que representa a nivel intelectual e ideológico, hay otras que sí veo más como Cyrano, Danton, etcétera.