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Su guitarra acompañó no solo los pasos del legendario Captain Beefheart, sino los del prometedor y malogrado Jeff Buckley, a quien acompañó en gran parte de su breve carrera y a quien le dedicó el libro Touched by grace: my life with Jeff Buckley. Los acordes de Gary han estado de lado de No Smoking Orchestra, John Cale, Lou Reed y muchos otros. Nacido en Nueva York en 1952, fundó su propia banda llamada Gods and Monsters y siente una fuerte pasión por México, el cine de Luis Buñuel y los monstruos. Ha musicalizado por igual películas de terror antiguas como tocado para causas filantrópicas. En su más reciente visita a este país queda demostrado ese involucramiento por su cultura.

Cuéntame sobre tu formación académica

Fui a Yale, pero muchos le decían “la cárcel”, (jail en inglés). Estudié literatura inglesa, Shakeapeare, Dickens. Mis antecedentes son ingleses y toco la guitarra desde los nueve años. Mi papá fue quien me motivó a que tocara un instrumento musical. Estudiar música es un tema complejo, hay estudiantes de música cuyos papis y mamis pagan mucho dinero, en especial en Estados Unidos, colegiaturas préstamos y lo quieren de vuelta. Y luego es difícil intentar conseguir un trabajo en la industria musical…estoy siendo realista.

Bueno, acá en México ya tuvimos algún presidente egresado de Yale

¿Y era bueno?

No creo, era irrelevante, Ernesto Zedillo, no puedo decir que haya sido muy brillante…

México me remite a Los Olvidados

¿Viste la película?, ¿te gustó?

Si me gustó no lo sé, pero Luis Buñuel es mi director favorito, era el mejor. Este es el único lugar donde pudo haber filmado una película como ésta.

A propósito de nuestra celebración de Día de Muertos ¿Tienes un recuerdo particular de Captain Beefheart y Jeff Buckley?

¿Solo porque están muertos? (Se ríe). Captain Beefheart era la persona más creativa y poderosa que haya conocido en cualquier momento de la vida, no solo como artista sino como humano, para mí era como un extraterrestre. Hay miles de anécdotas, podía ser muy chistoso, pero a la vez un dolor de huevos, era una mezcla. Tenía sus momentos. Creo que muchos artistas son eso, algunos de los más brillantes también los más locos. De Jeff no lo sabía, tenía sus modos hasta que escribí un libro sobre él hasta que murió. Era un músico joven, talentoso y esquizofrénico y podía hacer cualquier cosa con su voz y cada instrumento que tocaba. Tuve suerte porque estas personas no las encuentras en cualquier generación, son como diamantes.

¿En ese caso cómo manejas tus propias emociones?

Pongo todos mis sentimientos y pasiones en la guitarra, los nervios, el corazón; esa es mi segunda terapia, pero a veces no quiero tocar, aunque lo hago desde los nueve años. Creo que estoy contento de que mi papá me sugirió que la tocara porque yo era despistado; él solo llegó a motivarme.

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Yo traté de hacer lo mismo a los nueve años y no pude. Considero que no sólo es cuestión de talento sino de disciplina, paciencia, en mi punto de vista

De acuerdo. Tienes que ser disciplinado para tener una técnica, no es solo que tomes el instrumento y ya.  Una vez estuve en un festival de Montreal, uno de los programas se anunciaba como en “Gary Lucas contra Guitar Hero”. Ellos me pusieron a jugar contra la máquina y gané (se ríe).

En cuanto a tantos cambios en el mundo, ¿qué haces tú para no perder la cabeza?

Trato de disfrutar mi vida a cada momento, veo muchas películas de arte, leo muchos libros…

¿Has leído a Dylan Thomas?

Sí, (me recita un fragmento de su poesía), era sorprendente, muy bebedor. Estoy leyendo un autor de ciencia ficción, chino, increíble, imaginativo Cixin Liu: El problema de los tres cuerpos. Él es un científico, y no quiero “spoilearte”, pero trata de como en miles de años una civilización sabe de nosotros usando elementos de una sociedad sobreviviente.

Sobre tu banda Gods and Monsters, ¿tienes un gusto particular por los monstruos?

Sí, es mi pasión. Cuando era niño encontré una revista llamada Famous Monsters y era la biblia para gente como Tim Burton, Stephen King, por ejemplo, que ahora son directores famosos. Cuando salió a inicios de los sesenta, era fresca e histórica porque cubría toda la historia de los monstruos desde la era del cine silente hasta la actualidad. Como jovencito, encontrar eso fue algo bello y fantástico. Luego vi muchas de estas películas y llenaron mi imaginación de muchas maneras; tengo empatía por los monstruos, son muy incomprendidos, como Frankenstein, él no era malo.

Él más bien era un “Prometeo” moderno

Frankenstein no era un renacido malo sino un Prometeo moderno y eso es muy apasionante.

Para mí los monstruos no son físicos, tenemos que luchar contra ellos, contra nosotros mismos y otra gente, son más emocionales, o no podemos verlos.

Estoy de acuerdo con eso. Yo creo que era una pasión cuando hice esta banda, basada en un Frankenstein y un nuevo mundo de “dioses y monstruos”. En lo personal, disfruto películas de terror cuando las veo en televisión, como las de Roger Corman. La Masacre en Texas, Halloween, Scream, que llegaron después, son muy repetitivas y hasta cursis. A mí me gusta la “vieja escuela”. Muchas cosas ya están siendo olvidadas, no sólo eso, incluso Frank Zappa. Este es el mundo digital y la gente que son nativos digitales continuarán moviéndose, quizás en salones de clases, pero la tecnología nos arrojará. Ojalá no sea demasiado tarde. Soy el último de una generación moribunda, todavía toco, doy conciertos, aunque no haya reconocimiento. Por eso me gustan las películas de terror, son mágicas. Cuando toco, hay un sentido de magia. ¿Cómo podría encontrar yo otro trabajo?